19 de Mayo de 2013

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Harturas

El argumento de la película ( amores, desamores, truculencias y demás lances cinematográficos aparte) se puede resumir en apenas cien palabras.

Un famoso presentador de televisión ( peter fynch) ahíto ya del tanto parchear y el tanto pito de una altísima ejecutiva de la cadena ( faye dunaway) para que subiese sus índices de audiencia como fuese sin importarle ( más bien lo contrario) que para ello metiese su mano en pocilgas, basureros y otros detritus humanos, decide echarse al monte y, como diría zorba el griego, liarse la manta a la cabeza y crear problemas.

Una noche, al grito pelado iracundo de "estoy harto", pide a su audiencia que también ella se rebele. Que las gentes salgan a ventanas y balcones y atruenen el aire a pleno pulmón: "estamos hartos de todo y no vamos a aguantarlo mas". Y la audiencia le sigue: el griterío es infernal, masivo y contagioso. Una hartura feroz y colectiva.

No les cuento el desenlace de la película "network" por si quieren verla, aunque supongo que ya se lo imaginan. Por cierto, se estrenó hace mas de treinta años y hay quien dice que fue premonitoria. Quizá sea porque...

¿No les suena a algo...? a mí, si.

Jesús Hermida

PS.-No les digo adiós sino hasta luego. Feliz verano...

 

Soledades

El tipo-un poco raro, por cierto-me lo contó mas o menos de la siguiente manera: "por aquel tiempo yo presentaba el ultimo telediario, el de la hora bruja: la medianoche quiero decir para que se me entienda y, por eso, al final del programa me permitían algunas licencias-inocentes todas ellas- no faltaría más.

Y, así fue como un día se me ocurrió anunciar que lo que iba a contar estaba dirigido a una sola persona de la audiencia, a una mujer que en ese mismo momento se sentía sola. No recuerdo lo que dije. Quizá citara a Gongora o a Quevedo, no se de quién es la cosa: "a mis soledades voy, de mis soledades vengo". O puede que, para compartir con aquella mujer la soledad de dos en compañía, usara la frase esa tan tremenda del talentudo Pedro Ruiz: "a mi me vas a hablar de sentirse solo, que voy por el noveno perro..." vaya usted a saber lo que diría. Pero, bueno, era simplemente un invento para llenar dos minutos de televisión. Todo vale, hola y adiós.

Pero lo que sucedió después me hizo cambiar para siempre el sentido, por lo menos eso, de mi profesión. A los pocos días recibí multitud de cartas: mujeres que se sentían solas y creyeron la ilusión de creer que les había hablado a ellas, a cada una de ellas: persona a persona. Para mi fue un día grande y esclarecedor ".

Así me lo contó y luego se fue. Ya les dije que era un tipo algo raro.

Jesus Hermida

   

Maquillaje

 Les pido disculpas, previas y sinceras, por agarrarme hoy a un término foráneo y de ningún uso, creo, entre nosotros: "snipet". Su traducción a nuestro lenguaje profesional televisivo sería la de "total" o breve declaración para ser incluida en un programa. Pero en la versión original norteamericana, el "snipet" ofrece algunas diferencias en sus señas de identidad. Breve si, pero también rápida, intencionada, oportuna, sorprendente si es posible, ajustado al tiempo de emisión, usable e informativo.

De hecho, el "snipet" es el arma preferida de los políticos "made in usa"-como la pistola para el vaquero del oeste- si quieren salir en los telediarios de la noche. Por eso siempre están listos para desenfundar. Listos y maquillados.

Solo como testimonio: una vez entrevisté a un senador en su despacho del capitolio y antes de empezar fue al baño. Cuando volvió ya venía con el maquillaje puesto: el mismo se lo había dado. Y en la mano de veces o así que estuve en el despacho oval de la casa blanca, a todos los presidentes que allí vi-especialmente a Nixon- se les notaba un maquillaje de mañana.

Ignoro si este tipo de cosmética televisiva forma parte de la cartuchería mediática de nuestros políticos. Aunque supongo que también ellos comparten el lema fundamental de sus colegas ultramarinos: todo por diez segundos en el telediario. Por un "snipet". Dicho sea, otra vez, con perdón.

Jesús Hermida

   

Manzanas

Hace ya casi una generación-"tempus fugit"-el siemprevivo, siempreel, siempregrande Joan Manuel Serrat escribió, canto y echó una instancia a quién entonces correspondiese para que arreglasen algunas cosas que estaban mal y que respetuosamente exponía.

Entre ellas, por ejemplo : las manzanas que no olían, vecinos –prójimos- a los que nadie se cuidaba de conocer, el hermano que ya ni en su hermano podía confiar, que todo era provisional, previo pago de peaje, desechable y experimental.

Otrosi, esta vez literal: que la tierra había caído en manos de unos locos con carnet. El, Serrat, sabrá a quién se refería. Y también, buena cita, vive el cielo: siempre llegamos tarde a donde nunca pasa nada.

Acabo de oír esa canción ( "a quién corresponda", 1981) mientras veía sin verlo y hasta sin oírlo un programa de televisión. Si, es verdad: algunas manzanas ya ni huelen.

Jesus Hermida

   

Flagelo

En un libro de citas, frases célebres, ocurrencias o como queramos decirlo, me voy a la letra "t" y leo: "la televisión es goma de mascar para los ojos". No se si añade... y para la mente. Pero en cualquier caso un chicle, vaya.

El libro es típicamente anglosajón y recoge algunas otras meditaciones según las cuales la televisión es un inmenso erial baldío y una lámina de agua estancada muy extensa pero muy poco profunda.

Además: la televisión es buena para aparecer en ella pero no para verla. Y también: salgo en televisión, luego existo. Y, para rematarlo todo no se si con sorna o presciencia según se lea: el juicio final se ha aplazado hasta que lleguen los de la televisión, si llegan.

Bueno, digo yo: un poco de flagelo de cuando en cuando no hace daño a nadie. Aunque, y desvergonzadamente lo confieso, me gustaría colar una línea entre tanta cita distinguida. La que Alfredo Di Stefano cincelo en el mármol de un monumento a la pelota futbolera que tenía en su jardín. Solo que, en mi caso, dedicada a la televisión: gracias, vieja.

Jesús Hermida

   

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Entrevista a Jesús Hermida

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