TRACOR Instituto de las Artes de la Comunicación

MENOS POLÍTICA, MÁS LIBERTAD

Califica este tema
(1 voto)

En todas las elecciones la contienda adquiere tonos dramáticos. Como las experimentamos en estos días puede parecernos que, en esta ocasión, alcanza mayor intensidad que en otras. Pero el dramatismo no procede siempre de la incertidumbre del resultado. A la tarde siguiente del 11 M ya se sabía quién iba a ganar con cuatro días de antelación. Por otros motivos, también se sabe de antemano quién va a ganarlas ahora. Aunque no parece que haya dudas sobre el desenlace, las afrontamos en un ambiente de conmoción.

¿Qué pasa? La sensación de apremio procede más del largo tiempo de espera que de lo sabemos que se espera. Todas las elecciones están llamadas a modificar una situación que se ha hecho agobiante para muchos. La ciudadanía insatisfecha necesita respirar, aliviarse de una gestión política que la oprime y de la altanería de los beneficiarios de la gestión. Cada día que pasa son más quienes la reprueban. Por democrático que sea su origen y su ejercicio, el poder político resulta siempre impositivo, opresivo, asfixiante para quien disiente, lo soporta o lo padece.

 

Personalmente extraigo siempre la misma lección de unas elecciones. Cuanto mayor amplitud de la política, menos libertad del ciudadano que la sufre. En la democracia, la oposición es parte de la política. El césar puede cambiar de rostro, de modo que a unos guste el que otros vituperan, y viceversa. Los que están del lado del que manda no sienten la irritación que inquieta a quienes disienten. El malestar lo produce la rutina asfixiante de haber aceptado demasiado poder durante demasiado tiempo. Si encima ha sido mal gestionado, mayor es la exasperación. El desenlace electoral resuelve la tensión, porque se necesita aliviarse de esa sobrecarga opresiva que se ha ido acumulando, a veces, como en estas elecciones, sin razón suficiente. Cuando la razón comienza a no ser suficiente acaba con el tiempo trasmutando en sinrazón.

Propongo una receta. Limitar el ámbito de competencia del poder: si fuera más limitado, y humilde, si nos jugáramos menos de lo que nos jugamos, si la política no impregnara tanto la vida cotidiana incluso de quienes dicen que no les interesa o no la entiende, las elecciones no serían tan atosigantes, tan intensas, tan irritantes. Hemos transferido más competencias de las que el gobierno necesita para ejercer con prudencia y mesura su función. Hemos entregado a los políticos parcelas de nuestra libertad o de nuestra dignidad que nunca debieron quedar a merced de su arbitrio.

Hay quien dice que cuanto más política más democracia. Claro, lo piensan mientras ganen los que desean que ganen o porque aspiran a imponer su voluntad a los demás. Pero si son los otros los que vencen, lamentan el campo dejado a la democracia, y sienten que la libertad comienza donde la política termina.

Luis Núñez Ladevéze
Presidente del Consejo Asesor de TRACOR. Profesor emérito CEU.

Calendario de Noticias

« Mayo 2012 »
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31      

Contacta con nosotros

Está aquí Tracor Bienvenida Blog del consejo MENOS POLÍTICA, MÁS LIBERTAD